lunes, diciembre 19, 2005

Mi Jack

La semana pasada me tocó bañar a mi perro.
Corrección:
La semana pasada me bañé con mi perro, e incluso podríamos decir que mi perro me bañó.
El asunto es que el miercoles estuvimos hablando acerca de nuestras mascotas con algunos compañeros de universidad, y reparé en un par de cosas. Les cuento.

Dentro de varios tratamientos de reinserción social (entiéndase drogas, alcohol, trastornos de alimentación, etc) se sugiere volver de a poco a la toma de responsabilidades. Primero se intenta cultivar una planta, si se tiene éxito se cría a una mascota, y pasando estas dos etapas se puede comenzar a adquirir responsabilidades sobre seres humanos.
Y me pregunto ¿¡¡¡eso significa que estoy lista para ser madre!!!!???? Cuando hablabamos de nuestras mascotas, me fijé en que hubo quienes hablaban de lo que hacía como si se refierieran a los últimos progresos en la escuela de su hijo, otros como si el perro fuera su hermano y otros como si de plano no fuera asunto de ellos.
¿Qué tan relacionada está nuestra capacidad de tener una mascota (y todo lo que implica) con la de criar, por ejemplo, a un hijo?
La verdad es que no lo sé, pero si de verdad existiera una relación directa, puedo imaginarme qué clase de madre sería:
1. Lo haría dormir en el patio, y cuando comenzara a crecer, lo llevaría a la casa de mi tía (pq ella tiene el patio más grande).
2. No lo mudaría ni por nada del mundo.
3. Lo bañaría en el patio, con agua fría en verano y tibia en invierno, más o menos una vez cada dos meses.
4. Tendré descuento con la TUCH en el Hospital Clínico???
5. No lo amamantaría: le daría comida desde los dos meses.
6. En vez de ponerle bloqueador o crema humectante, lo bañaría en antipulgas una vez al mes, despues del baño.

Niñas: no lo intenten en casa.

3 comentarios:

Beita dijo...

GUAAAAJAJAJAJAJAJA
Tengo una duda...

Y qué pasa con aquellas personas que crìan mascotas mejor que a sus hijos?

Patty dijo...

Si.. lo sospechaba... tengo vocación de tia :) jajajaja

El Vasco dijo...

Tengo un perro, se llama Fidel y es una masa enorme de musculos y pelos... Mis amigos siempre me dicen que yo sólo lo acaricio 2 veces al año. A esto lo llaman "la cuota de cariño de Fidel".
El 1ro de enero, cerca de las 8 de la mañana llego a mi casa después de festejar y atrás de la reja me estaba esperando mi pastor que me miraba como diciendo "ya me puedo ir a dormir, está junta la manada"
Asi que me agache y le di un gran abrazo.
Creo que debo tomar menos alcohol...