miércoles, marzo 22, 2006

Miedos y temores

Ayer fuimos a ver casas con mis papis y mis hermanos. La primera que vimos estaba casi sin ampolletas, y ya se había oscurecido. Fue raro, pq la corredora le tenía miedo a la oscuridad!!! y no quería que la dejáramos sola en alguna pieza de la casa, así que se agarró de mi brazo, por si las moscas...
Hace unos meses, estando en la playa con Pascual, hubo un temblor bastante fuerte a eso de las 9 am. Estando medio dormidos, él se despertó muy muy muy sobresaltado, mientras yo le miraba con asombro, al mismo tiempo que trataba de calmar a mi tía. Mis hermanos, que dormían, se despertaron y retaron a mi tía por el escándalo (ellos tampoco le temen a los temblores)
Acostumbro llamar a mi tía por teléfono en medio de un temblor para entretenerla mientras pasa...
Solía ser siempre la que tenía que ir a hablar con los profes en el colegio, para cualquier cosa...
A la edad en que todas las penitencias eran de tipo: "anda y dile que te gusta", a mi me mandaban a la inspectoría a pedir un café con tono de mando... y me lo servían.
He tomado arañas con las manos para sacarselas de la ropa a mis amigas...
No existe en mi interior ninguna idea que relacione autoridad con temor... lo siento, no quedan en mí resabios de ninguna dictadura, a pesar de haber vivido mis primeros años de vida en una... Jamás le he tenido miedo a un profesor ni me ha costado mucho hablar delante de público, sólo los nervios habituales, y que ni se notan (sólo yo sé cuando estoy realmente nerviosa).
Cuando hay un paso de cebra en alguna calle, comienzo a cruzar sin siquiera mirar si vienen autos. Tendrán que parar no más. A menudo la gente que anda conmigo me sujeta. Los que no me conocen me miran con asombro.
Una vez me quedé al medio de la avenida San Martín en Viña, con autos pasando por ambos lados y yo parada en la línea central de la calzada. En otra ocasión me quedé entre el segundo y el tercer carril de la 9 de Julio cuando cambió la luz mientras cruzaba... y mi tía me miraba con cara de terror desde el bandejón.
Y de verdad no es que ande por la vida onda "ja, no le temo a nada" pero cuando las cosas pasan no hay nada + que hacer aparte de enfrentarlas, todo a su tiempo y con calma: enfrentando, no tapando, ni dejando de lado, ni tratando de olvidar.
¿Qué si me dió miedo??? Párense algún día en el borde de una azotea y miren hacia abajo: no es miedo, son ganas de que no te pase nunca. Pero si pasa, hay que reaccionar.

1 comentario:

Beita dijo...

excelente...

A todo esto, el miedo es intrínsecamente biológico (es la necesidad desesperada de salir corriendo con un temblor como a algunos les pasa)
Los temores son mas psicologicos que biologicos.