¿Quién lo diría??? Yo, la mallmaníaca, con ganas de salir a caminar por el parque...
Tal cual.
Ayer, aprovechando que estaba sola en casa de mi tía, tomé la correa, se la puse a Jack y salí... a la plaza.
Les cuento: la casa de mi tía no es otra que la casa de mis abuelos, donde yo viví hasta los 6 años... El asunto es que caminé hasta la Municipalidad de Quinta Normal y una vez ahí y a pesar de que ya habían cerrado, le pedí al guardia amigo que me dejara entrar para caminar un rato por el parque interior. Para los que no conocen este lugar, la muni es una gran casona antigua, que se ha ido refaccionando con el tiempo pero conservando el estilo de la fachada, muy colonial... Y está emplazada en un enorme sitio lleno de árboles pero cerrado al público, que yo recorría cuando era chica (pq mi tío trabajaba ahí y mi jardín infantil quedaba a pocas cuadras, asi q después de clases me iba para allá).
Fue raro, en los 5 minutos que estuve ahí (no deben de haber sido más que eso pq claro, eran casi las 8pm, y la muni habia cerrado hace rato) sentí como si el tiempo se hubiera detenido: todo seguía igual. La misma higuera gigante cargadisima de brevas en esta fecha, paltos, limones, naranjos, ciruelos, damascos (creo q tendre q hacer una nueva visita en un par de semanas más, para ir a cosecharlos, jeje), el álamo centenario... En fin, que me acordé de lo mucho que me gustaba correr por ahí, de ir también al campo y correr hacia el bajo del estero descalza...
Y me bajaron unas ganas impresionantes de partir al sur, q ya tenía pero q se acrecentaron con los recuerdos. Así q aunque ya no haya Lican Ray, tendrá que haber Purranque tal vez, o Villarrica, o quizá simplemente el cerro Caracol de Conce.
Para allá vamos.
viernes, enero 06, 2006
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3 comentarios:
Para bien o para mal, no tengo perro. Y con Jack tengo sentimienos encontrados (me parece lindo, dan ganas de jugar con él, pero mis tobillos y zapatillas no le tienen mucho cariño que digamos).
No sé si es algo que le pase a todo el mundo, pero mi también hay lugares que me llenan de recuerdos de infancia, como la plaza de Puente Alto o el parque de mi colegio (estoy omitiendo lugares que de por sí me llevan a la infancia, como todo el campo en que viven mis abuelos, o la fábrica de helados en Yungay).
Avísame cuándo quieres ir a cosechar las frutas, me encantaría conocer la muni por dentro, además, creo que alcanzaría más frutas que tú ;).
Te Adoro
OHHH SI... recuerdos de infancia, demasiado importantes en la vida.
A mi me ha pasado ultimamente q mas q recuerdos de infancia son recuerdos de universidad... ajajaja! y de cosas q yo pensé q jamás iba a vivir de nuevo y que he vivido en los ultimos días.
Solo se que la vida te da mil sorpresas y mil vuetas.
Y eso me pone feliz.
A pesar de q empiezo el año muy resfriada, no puedo quejarme de que la vida me sonrie =)
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